viernes, 7 de mayo de 2010

LA ADOLESCENCIA


CAPÍTULO V


LA ADOLESCENCIA

La palabra “adolescencia” significa “continuar creciendo”. En su aplicación a la
involución y evolución humanas se refiere a los períodos en diferentes octavas que siguen a
cada nuevo punto de viraje. Es el proceso durante el cual se manifiesta el desarrollo de las
potencialidades después de haberse establecido la nueva identidad. Abstractamente, la
adolescencia es una parte de la “niñez” de la octava; no es la madurez - es el
desenvolvimiento hacia la madurez de la octava. En música, cada “Do” inaugura una nueva
octava tonal - un “punto de trueque” en el espectro tonal; la “adolescencia” de la octava
musical sería todos los tonos entre ese “Do” y el siguiente - más arriba o más abajo -
dependiendo de la dirección del pasaje musical.
Abstractamente, la “niñez” de las octavas de experiencia humana puede designarse
como el “haber nacido”, el “comienzo de la escuela”, “llegar a la adolescencia”,
“convertirse en padre, trabajador o maestro”. Todas estas designaciones se refieren a
nuevos puntos de experiencia. El hombre que tiene un hijo solamente - de sólo unos años
de edad - es un “adolescente” en la experiencia de padre. Otro hombre, que tiene unos
cuantos hijos, todos adultos, o aun casados y con hijos, está en la madurez de la experiencia
de padre. El padre más joven está en el proceso de madurez de paternidad; el mayor ha
alcanzado la madurez en esta experiencia particular. “La paternidad-maternidad”, como un
nuevo momento crítico de identidad, se establece cuando nace el primer hijo; las
experiencias entre ese momento y la edad adulta del último hijo de la familia es el
“crecimiento de la paternidad”. Cuando el “bebé” de la familia ha alcanzado el estado de
adulto que se mantiene por sus propios esfuerzos, el padre y la madre alcanzan su madurez,
como .padres. El nacimiento de cada hijo en la familia es, a su vez, una “variación” de la
identidad de paternidad básica porque cada niño trae un patrón vibratorio diferente sobre el
cual los padres deben ejercer sus potencialidades de Amor-Sabiduría en los años siguientes.
El desarrollo de cada hijo es coincidente con una “adolescencia” diferente de los padres,
como “pareja” fraternal de marido-esposa.
Ejercite un poco su mente sobre la palabra “adolescente”. Dirija su atención a
muchas fases de la Naturaleza y observe los procesos del crecimiento: El crecimiento de las
plantas y los árboles y la maduración de sus flores y frutos; el desarrollo de los animales y
pájaros jóvenes; aún el desenvolvimiento del día y la noche que sigue a la salida del Sol y
de la Luna en el horizonte Oriental. El “arco” aparente en el cual el Sol y la Luna transitan
a través del cielo, de horizonte a horizonte, es un símbolo natural de la “manifestación y la
niñez”, la “adolescencia” la “madurez”, la “decadencia” y la “transición” tras la
desaparición de las luminarias bajo el horizonte Occidental. Este es un símbolo natural de
la Belleza Cósmica porque simboliza el patrón esencial de todas las expresiones de Vida en
sus desenvolvimientos de potencialidades, madurez y finalmente la retirada a la
subjetividad.
El tema de esta disertación es la aplicación concreta de la palabra “adolescente” en
cuanto se refiere a una fase especializada de la experiencia humana. Es el momento para la
manifestación de la esencia Bipolar del individuo; él manifiesta una nueva maduración de
su organismo físico, de sus potencialidades emocionales y la evidencia más significativa de
su karma. (Para simplificar usaremos el pronombre masculino “él” como sujeto; pero “él”
se referirá a cualquier adolescente, ya sea varón o hembra).
El primer mándala que estudiaremos es muy sencillo: Un círculo con el diámetro
horizontal; el símbolo de Aries en el lado izquierdo, el símbolo de Libra en el lado derecho.
Desde el punto de vista del progreso de la vida del individuo, este mándala es el archisímbolo
de la polaridad, de la cual el diámetro Capricornio-Cáncer es la primera variación
básica. Estos dos signos son “masculinos” en el sentido que ellos representan la
individualidad dinámica - “capaz de iniciar causas” - de varón y de hembra
respectivamente. Pero en relación con Aries, Libra es “femenina” porque “ella” simboliza
el efecto (o reflexión) de causas que fueron manifestadas por la Individualidad.
Los dos radios que comprenden este diámetro - que aparece como una “sola línea” -
son los arquetipos de los dos semicírculos. Todas las potencialidades de las primeras seis
casas de la rueda, están implicadas en el radio de Aries; las de las seis casas superiores
están contenidas en el radio de Libra. Los semicírculos son sencillamente los
desenvolvimientos de recursos iniciados por estos dos signos cardinales. Por lo tanto está
demostrado de manera tan simple, casi engañosa, que el diámetro horizontal mismo
comprende la potencialidad de polaridad del círculo completo.
Como resultado de la acción generadora de los padres (Capricornio-Cáncer) esta
línea es un efecto: Horizontal, femenina, resultante, materia, el engendrado. Pero como
símbolo de expresión dinámica del humano individual, es una causa - cuyo efecto es el
diámetro de Capricornio-Cáncer que simboliza la madurez del individuo durante la
encarnación en la paternidad o cualquiera otra expresión procreadora.
Así es que ahora vemos la “magia” de la simbología: El Principio Cósmico de
Causa-y-Efecto, en expresión bipolar (abstracta y genérica) representado por una misma
línea. Dadle a esto una gran consideración meditativa con referencia a su propia experiencia
como humano. Sus expresiones como individuo están simbolizadas por Aries. La
conciencia de reacción emocional de su complemento es Libra; pero sus expresiones y sus
reacciones son usted mismo; sus complementos son símbolos “vivientes de aquellos
elementos en su ser físico y genérico que no han sido realizados aún por su individualidad.
Ahora, con relación a los cuatro cuadrantes y ciclo de veintiocho años de la rueda, el
período que designamos como “adolescencia” es el tercer cuadrante - en dirección hacia la
izquierda - desde Aries, el que está iniciado por Libra. Los elementos genéricos que fueron
subjetivados en el período prenatal están ahora objetivados por nuevas octavas de
conciencia emocional y exteriorizados por otros humanos. En este “nuevo nacimiento”, el
“YO SOY” está transportado - así como un músico transporta a un tono diferente - a
“NOSOTROS SOMOS”. El sujeto camina por todos lados en el tiempo y el espacio y
percibe “partes de sí mismo” reflejadas por personas de patrones de polaridad
complementarios. El desprecio, la timidez, las antipatías, etc., que los adolescentes exhiben
hacia los del sexo opuesto no tienen que ser objeto de ansiedad para los padres; el temor es
la reacción normal natural del ser humano cuando se enfrenta a algo que no comprende. No
obstante, cuando los niños y las niñas responden al poder de atracción mutua, en parejas
bipolares, nosotros testimoniamos las actuaciones simpáticas y cómicas de las “cosas
juveniles” tratando de orientarse en las dimensiones divertidas y fascinadoras de nuevas
octavas emocionales. Tales dramatizaciones, tales tretas, risas sin motivos y llantos. ¡Tales
sueños - diurnos y nocturnos - tales formas nuevas de confianza en sí mismo y valentías
seguidas por su completa desinflación, tales vanidades y verdaderas bellezas, esperanzas y
decepciones, luces de estrellas y resplandores lunares, exacerbaciones y distracciones y
fantasías y tales ideales y adoraciones!.
Las “cosas nuevas” no son las únicas que pasan por el afán de los “nuevos
comienzos” durante este tiempo, sino sus padres también. La conciencia del sexo está
acompañada de la necesidad de comprender el sexo; ¿Cómo tratan los padres,
individualmente y como pareja, con esta fase (no es esencialmente un “problema” excepto
en sus propias ventes) del desarrollo de sus hijos como individuos y el de ellos mismos
como padres?. La polaridad de la familia realmente está de fiesta durante estos períodos: El
hijo (y su amiga), la hija (y su amigo), el padre que es “esposo-padre” (así como también
“hermano mayor” de su hijo porque él ha pasado por la misma experiencia) y la que es
esposa-madre y “hermana mayor”, están todos en procesos de unión con sus
incumplimientos individualmente, como parejas y como grupo de familia.
La educación sexual, como cualquiera otra fase del proceso educativo, está
simbolizada por Géminis y la tercera casa, en el sentido que cualquier niñito puede
aprender los nombres y propósitos de las “cosas concernientes al sexo” muchos años antes
de alcanzar la adolescencia. En el tercer cuadrante de la rueda el proceso educativo
trasciende al “mero dar nombres a las cosas”.
Cuando el niño se hace consciente de su naturaleza sexual, su educación debe
implicar un aprendizaje para comprender los principios de la sexualidad según se
manifiestan en su ser en toda la Naturaleza. Cuando los padres debido a la “congestión en
la ignorancia”, limitan su instrucción sexual simplemente a nombres (a veces,
patéticamente ni aún eso), ellos dejan de cumplir su responsabilidad para con sus hijos e
hijas adolescentes. Dirigimos nuestra atención al tercer cuadrante del mándala: Están
representados tres signos - Libra, Escorpión y Sagitario; añada los símbolos de los dos
últimos al mándala. Libra es el punto de cambio, la nueva conciencia de “Nosotros Somos”;
Escorpión, Fijo de Agua, es el deseo de sostener el “nosotros somos” como su
complemento, Tauro, es el deseo de sostener la individualidad. “El tránsito a través de
Escorpión es la liberación de recursos generadores en la pubertad, los cambios físicos, los
procesos magnéticos de la atracción sexual y los impulsos instintivos para que el “Nosotros
Somos” se manifieste químicamente en la unión física. Escorpión simboliza el recurso de la
más intensa aspiración para realizar el ideal de unir la personalidad con el alma. Cualquier
enamorado que se dirija a su amada como “alma mía” no es - simplemente el fatuo
emocional - él está poniendo simplemente en palabras el reconocimiento que la naturaleza
vibratoria de la persona amada ha encendido la conciencia de identidad espiritual del
enamorado.
La adolescencia es el “período prenatal de la paternidad” y como tal es el momento
para la ignición de la ignorancia y de la sabiduría internas de la persona concernientes a los
principios de la generación y la relación de la polaridad. Y, en esta “ignición” se
manifiestan facetas muy importantes de “karma secreto”; residuos kármicos de patrones de
relación incumplidos son “sacados a la luz” después de la latencia de la niñez. La propia
paternidad latente del adolescente está surgiendo ahora como efecto de su expresión como
esposo-padre en su última encarnación masculina; así es en el caso de la niña - su condición
previa de esposa-madre reaparece ahora para cumplimiento adicional. Puesto que el padre y
la madre han sido hasta este momento los símbolos vivientes de “hombre con mujer”, las
emergencias de la adolescencia pueden intensificar los patrones de afecto de los
sentimientos del niño hacia uno o ambos de los padres o puede aparecer ahora una
animosidad latente. El niño se ha hecho consciente de la condición de “hembra” como un
símbolo de Vida, por lo que se debe esperar que sus sentimientos hacia la madre y la
hermana se intensificarán - de acuerdo con sus elementos genéricos - y un sentido más
profundo de afecto y de camaradería hacia el padre y el hermano o podría manifestarse un
creciente sentido de rivalidad hacia ellos (“como compañeros varones”). También pueden
tener lugar “transferencias de afecto” de marido a hijo o de esposa a hija en los patrones
emocionales de los padres porque el “nuevo varón adulto” y la “nueva hembra adulta”
pueden representar para el padre del sexo opuesto, un símbolo de nuevo amor. Muchas
veces la madre trata de recompensar sus frustraciones maritales extendiendo su amor de
esposa a su hijo adolescente y del mismo modo puede hacerlo el hombre con su hija. No
debe interpretarse absolutamente nada “maligno” por estas transferencias; pero cuando
ocurren son evidencias, - efectos - de haberse expresado repetidamente conforme a
congestiones emocionales. Las comunes congestiones trágicas de intenso sentimiento
mutuo de padres de familias entre sí que se ven a menudo, son evidencia de relaciones
pasadas de tipo profundamente emocional - las personas están “clavadas entre sí” por la
atracción magnética de fuerzas de deseo irredimidas. Si estas atracciones no son disueltas
por el ejercicio del respeto mutuo de la individualidad, entonces las relaciones toman el
colorido que nosotros llamamos “complejos genéricos” y la fase adolescente, en este caso,
resulta en una congestión en viejos patrones en vez de una liberación para mayor
cumplimiento.
Si este período ha de resultar en progreso individual, los padres deberán ejercitar su
Amor-Sabiduría como nunca antes y el adolescente esforzarse por aprender más sobre los
principios de la generación y la relación que lo que él jamás conoció antes. Los padres se
convierten en maestros y los hijos en estudiantes; esta es una de las formas de la naturaleza
de alentar la impersonalización de los apegos emocionales, dentro de la organización de la
familia. Es “Urano en función” para disolver las congestiones de Escorpión-Tauro traídas
del pasado. Los recursos emocionales y de deseos del varón y la hembra adolescentes
deben ser estimulados a extenderse a las octavas del amor individual sano de los
enamorados. El padre que trata de desalentar este desarrollo se crea karma severo. Los
padres que “ejercen esta coacción” lo hacen porque permiten que sus propios impulsos
frustrados (deseos intensos) transporten el interés normal y natural protector a un “algo”
voraz compuesto de posesividad, egotismo y miedo. En esto yace una de las
responsabilidades más importantes de los padres como gente pensadora. La mujer que hace
de su hijo un símbolo substitutivo de “esposo” y a la vez retiene la condición de “esposa”
del hombre con quien se casó, está desviando la realidad de su identidad marital hacia algo
que parece una terrible ilusión. Lo mismo se aplica al hombre que en compensación a sus
decepciones matrimoniales, utiliza los afectos y la devoción femeniles de su hija. Tales líos
de relación son trágicos y la “tragedia humana” es resumida en la “congestión en la
ignorancia del deseo”. La transmutación de la “tragedia” es la liberación de las
congestiones.
Cuando el “Nosotros Somos” - la individualidad matrimonial - de un conjunto de
esposo-padre-esposa-madre es mantenido en Amor-Sabiduría mutuo, la individualidad del
hijo y la hija es respetada automáticamente, puesto que ninguno de los padres tiene
necesidad de “símbolos substitutivos emocionales”. Entonces la instrucción respecto a
“hechos y principios del amor, al matrimonio y la generación” puede ser dada y absorbida
natural, inteligente e inspiradoramente. Por tanto, el adolescente es condicionado
rítmicamente para entrar a la parte de Sagitario del tercer cuadrante a medida que él o ella
se hacen receptivos naturalmente a nuevas realizaciones de vieja sabiduría. Con eso él se
prepara en la conciencia para “alcanzar el Mediocielo” y entrar al cuarto cuadrante como
adulto - un “contemporáneo más joven” de los padres - como hombre o como mujer. Dar la
instrucción y absorberla es cumplir la línea de Capricornio-Cáncer cumpliendo los
requisitos de la paternidad venidera.
(“Si “aprender los cálculos” es la “niñez” del astrólogo, entonces su “adolescencia”
es el estudio de los símbolos en su significación individual y colectiva; la madurez es la
divulgación de lo aprendido; el astrólogo es “padre espiritual” como consultor, escritor,
conferencista y maestro y ocupa su puesto en los rangos de los servidores del Mundo; en
este servicio él está en la adolescencia de su “categoría de hermano mayor en perspectiva”).

TÉCNICO: Por la experiencia del autor, se sugiere que se haga el estudio del mapa
del adolescente, como sigue:

1. Análisis cuidadoso de cada aspecto Lunar natal; de las cuadraturas y oposiciones
a planetas en Cáncer (regido por la Luna) y sus correctivos.

2. Análisis de las cuadraturas, oposiciones y correctivos de aspectos al planeta que
“disposita” (al signo regido por la Luna) a la Luna.

3. Análisis de la séptima casa del horóscopo como recurso del “Yo Soy” que
emerge, en la adolescencia, como “Nosotros Somos”; aquello que ha de ser cumplido
principalmente en la relación matrimonial.

4. Ponga en lista - por medio de cálculos cuidadosos y en sucesión: todos los
aspectos formados por la Luna progresada con planetas con los cuales ella forme aspecto
legítimamente en el mapa natal antes y después de su primera oposición a su ubicación
natal - aproximadamente a los catorce años de edad; forme patrones de esta lista para que
usted se percate del correctivo para cada aspecto congestionado; es necesario saber hasta
qué punto el sujeto es capaz de disolver sus congestiones de deseo.

5. Incluya en esta lista todos los eclipses solares que caigan en este período de la
“Luna progresada opuesta a su posición natal” - aún si la lista de aspectos de la Luna
progresada se extiende - y esto podría ser más allá del tiempo en que la Luna se opone a la
Luna.

6. Incluya la fecha en que Saturno por su último tránsito directo, se opone a su
posición natal; esto y la oposición de la Luna progresada a su posición natal es el foco
vibratorio del período adolescente - el mecanismo vibratorio dentro de sí mismo.
Sugerimos el uso de mándalas como foco de concentración para liberar su
conciencia interpretadora de las potencialidades genéricas del sujeto.

***

del libro " Estudios de Astrología VIII ", de Elman Bacher

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